Alexander McQueen - Artista Salvaje Por: Adriana Quiroz, Diseñadora de Modas para Polo Ralph Lauren radicada en New York. Apasionada por el arte y la cultura de la gran manzana. Contacto: chioquiroz@gmail.com - Twitter: @aquiroz11
Una de las exhibiciones más esperadas por los fashionistas en Nueva York es “Savage Beauty” realizada en el Museo Metropolitano recopilando las piezas más sobresalientes y claro, más controversiales del diseñador recientemente fallecido Alexander McQueen.

Su trabajo suscita un sentido de creación e imaginación desbordados y la experiencia de asistir a su muestra, va más allá de apreciar sus creaciones de cerca y estar al día en la cultura de la moda. Es el descubrir de una visión del mundo contemporáneo, en un sinfín de sensaciones y emociones. Fue una sorpresa llegar y encontrar una fila que se alargaba por salones y pasillos, lo cual no ocurre con otras muestras del Instituto de Vestuario del MET. ¿Cuál podría ser la razón de tan gran acogida? El diseñador inglés no es tan conocido por el público en general. ¿Puede ser por su más o menos reciente suicidio?, o quizás ¿esté relacionada con Lady Gaga y su frecuente aparición con piezas de McQueen?, ¿tal vez se deba al vestido de novia de Kate Middleton diseñado por la casa McQueen bajo la dirección creativa de Sarah Burton, alabado en los medios? Son posibles hipótesis. Vestido negro con plumas, eludiendo un cuervo, símbolo de la muerte. Vestido de la colección primavera/verano 2007/08, en el que utiliza flores frescas, McQueen propone una pieza efímera para representar lo pasajero de la vida. 
Lo cierto es que la muestra resulta deslumbrante al recorrer el proceso creativo del autor; ya no como un estratega que busca imponer una tendencia con cada colección, sino como un prolífico artista y creativo. En la muestra se puede comprobar que cada pieza es un comentario propio hacia lo que pasa en el mundo, el arte y sus orígenes, para develar la profundidad de la moda cuando un maestro compone vestidos como un medio de comunicación y expresión. En una entrevista de la PBS con Andrew Bolton, curador de la exhibición, confería el valor de ir a ver su muestra no con ojos fashionistas, sino como si fueran obras de arte para comprender su verdadero aporte a la cultura. Así, la invitación se vuelve oportuna y veraz. Efectivamente la exhibición da cuenta que en el mundo McQueen no hay detalle superfluo o decorativo. Saliéndose de los cánones establecidos e incluso transformando las proporciones del cuerpo, él hace su propia propuesta de belleza, transformando la estética contemporánea para convertirse además en un éxito en la industria de la moda con su mirada audaz.

Vitrina de "Romantic Gothic" - MET Museum.
La curaduría de "Savage beauty" está montada sobre el concepto de lo romántico, las pasiones exacerbadas, un fuerte hilo conductor en la obra McQueen, ambientando cada sala con diferentes visiones de romanticismo. Así se recorre toda la obra del diseñador, comenzando por “La Mente Romántica”, haciendo alusión a un McQueen racional y preciso en la ejecución, el “Romántico Gótico”, y la evocación de la era victoriana al estilo de Edgar Allan Poe, donde se despliega el estudio de los altos contrastes, vida y muerte, horror y romance, femenino y masculino. Luego sigue el “Naturalismo Romántico”, donde se muestra un McQueen que quiere acercarse a la naturaleza usándola como vehículo hacia lo sublime. El “Primitivismo Romántico” es una asociación entre el animal salvaje y el hombre, dentro de la gran armonía del mundo natural. La sala dedicada al “Romántico Nacionalista” toca una de las venas más sensibles del createur, donde el artista juega con elementos de su identidad, su pasado y la historia de su tierra patria. Para finalizar el recorrido, el “Exotismo Romántico” es una aprehensión de su propia sensibilidad hacia otras culturas especialmente la Japonesa y China, y en el modo que las prendas son construidas.
La música de cada sala, en su mayor parte proveniente de artistas británicos, ayuda a dar el tono de cada colección. Los conjuntos están acompañados de máscaras diseñadas por Guido Palau, uno de los estilistas más reconocidos en la industria del “haute couture”. Palau creó un peinado para cada instalación, compuesto con telas, pieles y encajes que no sólo ayudan a la visión de la curaduría sino que además enaltecen las piezas de McQueen. “Savage Beauty” es una entrada al universo de McQueen y su percepción de la mujer, elevada a un poder sobrenatural, casi sobrecogedor. A través de sus colecciones se narran historias, se expresa su opinión y punto de vista revelando su mundo interior. A partir de esta muestra se aprende a apreciar su obra desde otra perspectiva, honrando su memoria como un gran artista de magnifica sensibilidad. Alexander Mc Queen es una combinación entre historiador, pensador, artista y sastre que invita a elevar la moda a un nivel cultural. Esta muestra es un despertar en el mundo de la moda como arte.

ROMANTIC MIND: La exhibición se abre con una muestra de las excelentes capacidades sartoriales que McQueen aprende cuando trabaja en la famosa sastrería británica Savile Row en los inicios de su carrera. Las piezas se sustentan con citando al diseñador: “ Uno debe conocer las reglas para quebrantarlas” (“You’ve got to know the rules to break them”), exhibiendo chaquetas - vestidos con cortes sartoriales a la perfección que se revelan en un manejo de la tela inesperado creando proporciones interesantes. McQueen las deconstruye respetuosamente y las lleva a una dimensión más contemporánea. Por ejemplo la chaqueta “Es una jungla afuera” (It’s a jungle out there) de su colección Otoño/ Iniverno 1997/98 tiene cortes y costuras no tradicionales que la hacen tallar con precisión bajo un estampado con el tema de la muerte de Cristo (Primer plano a la derecha). Su intención era proponer un patronaje que cuando él muriera la gente pudiera saber que el siglo XXI comenzó con él. (“I want to be the purveyor of a certain silohuette or a way of cutting, so that when I’m dead and gone people will know that the 21st century started by Alexander Mc Queen”).

ROMANTIC GOTHIC: El diseñador argumentaba que todos tenemos un lado oscuro que él deseaba sacar a la luz. Vestidos negros plumas, (central) eludiendo un cuervo, símbolo de la muerte; otros con cortes angulares, hechos en cuero estilo fetichista, hacen parte de este grupo. Otros son destacables por su trabajo artesanal.

ROMANTIC NATURALISM: Su última colección fue inspirada en el libro de Charles Darwin “El origen de las especies”. En esta nos cautiva al reflexionar sobre la relación entre hombre y ciencia, usando telas con escamas, estampados de pájaros y de animales. Telas drapeadas al cuerpo hacen que los estampados sean los protagonistas de la prenda, lejos del proceso estándar que inicia con bosquejos. “Medusa” (“Jellyfish”, el cuarto de izq. a der.) es un traje conjunto con los zapatos “armadillo” al estilo “catsuit” de gran estatura elaborado con hojuelas iridiscentes que lo hacen parecer como un gran pez dorado.

ROMANTIC PRIMITIVISM: McQueen quería reflejar la relación entre presa y cazador y de nuevo el contraste entre moderno y primitivo. Aquí se encuentra uno de sus vestidos más conocidos y esperados en esta exhibición, “Ostra” (Oyster) de la colección “Naufragio” (Shipwreck) primavera/verano 2003/04, (segundo de der. a izq.) cuyo corpiño es perfectamente tallado con franjas de organza rapadas como si hubiera sido encontrado en la playa después de un naufragio. Pero lo que más causa sensación es el trabajo artesanal hecho con millares de capas de organza de seda unidas y cortadas de un modo que crea la apariencia de ostras. McQueen dice haber aprendido el uso de la tela de un modo más libre, drapeado y suave durante sus años en Gyvenchy.

ROMANTIC NATIONALISM: Un orgulloso londinense y un reivindicador de su patrimonio escocés, McQueen desarrolló piezas con el tartán de su familia mezclándolas con bordados, piedrecillas de negro azabache y encajes. Es difícil no dejarse capturar por el dramático abrigo rojo en satín (primero de izq. a der) que fue parte de su colección Otoño/Invierno 2008/09, llamado “La niña que vivía en el árbol” (The girl who lived on the tree) que contrasta de manera imponente con el vestido delicado de corte imperio.

ROMANTIC EXOTISM: El kimono es uno de los estilos que él explora en muchas de sus colecciones, igual que las telas y detalles, siempre dentro de las proporciones estéticas de McQueen, hombros anchos y caderas protuberantes. En la colección Primavera/ Verano 2005/06 crea un ajedrez con las modelos como fichas, vestidas con prendas inspiradas en Asia con elementos Occidentales.
"Savage beauty"
Mayo 4 – Agosto 7, 2011
www.metmuseum.org - New York

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